Basado en el prototipo 200 EX, llegará a los concesionarios con el nombre de Ghost y será el Rolls Royce más pequeño. Apodado ya “Baby Rolls”, con él la mítica marca británica espera duplicar sus ventas y ampliar su clientela con usuarios más jóvenes.

En nuestro
blog dedicado al motor os presentamos la nueva joya de al corona. Basado casi por completo en el Phantom, el Ghost
destaca por su reducido tamaño, “sólo” mide 5,39 metros de largo y por sus líneas más suaves, sirva como ejemplo, la caída de su parte trasera. Además de en esto,
hay ligeras diferencias en los grupos ópticos y en algún cromado de su carrocería. Por lo demás parece una fotocopia reducida del Phantom.

Propulsado por un motor biturbo de 12 cilindros colocados en V, tiene 6.600 cc y entrega una potencia de 507 CV. Rolls Royce mantiene que ha tenido especial cuidado en reducir las emisiones contaminantes del Ghost con respecto a las de su hermano mayor.
Toda la potencia del motor pasará al tren trasero mediante una
nueva caja de cambios automática de nada menos que ocho relaciones suministrada por ZF. Está diseñada para proporcionar unos cambios suaves apenas perceptibles, es muy probable que cuente con un modo “Sport” para ofrecer unos cambios más ágiles y dinámicos.
El Rolls Royce Ghost se fabricará en la línea de producción exclusiva de Goodwood, compartiendo con el Phantom la fase de producción de pintura, carpintería y tapicería. La empresa británica ha expandido todas las áreas de fabricación en sus instalaciones durante los últimos 18 meses para incluir en ellas al modelo Ghost.

De su lujoso habitáculo podemos decir que es lo más parecido a una suite de lujo, maderas nobles, tapicería de cuero y todo tipo de ayudas electrónicas. Baste decir, como ejemplo, que incorpora un dispositivo que de forma automática se regula para sujetar el bolso de la propietaria o de la acompañante.
El fabricante inglés pretende alcanzar con este modelo un promedio de venta anual de 1.000 ejemplares a pesar de que su precio no va a ser precisamente barato.
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