Efectivamente, es el coche más barato del mundo, pensado y diseñado para su país de procedencia, la India. Tata ha sabido adaptarlo al mercado europeo y en unos años lo veremos en nuestras carreteras.

Los planes iniciales de TATA era fabricarlo en serie a un ritmo de 250.000 unidades anuales, sin embargo están teniendo problemas para llevarlo a cabo ya que se han visto obligados a abandonar la planta de producción de Bengala , la cual estaba prácticamente acabada, a causa de las protestas de los campesinos que se negaban a ver como sus tierras eran usadas como zona industrial. Esto ha obligado a la empresa India a tener que construir otra planta en Gujarat, que estará operativa a finales de este año o principios del que viene.
El TATA Nano encaja en los nuevos tiempos que corren para el automóvil, poco consumo, escasas emisiones, mantenimiento económico y sobre todo bajos precios de adquisición.
El precio de este Tata en la India rondaba los 1.700 Euros, si bien
para el mercado europeo este se incrementará considerablemente debido a las normas de seguridad que debe cumplir, situándolo en los
5.000 Euros.
Adaptado a los gustos occidentales de forma satisfactoria se le ha bautizado como Nano Europa, incluyendo frenos ABS, control de estabilidad ESP y airbags como equipamiento de serie. También se le ha calificado como apto para nuestro continente en los test de choque.
Más grande que su colega indio, alcanza los 3,29 metros de largo por casi 1,60 metros de ancho. Tata también ha incrementado su batalla a los 2,28 metros.
Monta un propulsor de tres cilindros que rinde 45 CV más que suficiente para mover a este peso ligero y reducir las emisiones de dióxido de carbono por debajo de los 100 gr. / Km. La transmisión automática de cinco velocidades será la encargada de llevar el movimiento del motor a las ruedas. Su consumo, rondará los 4 litros.
Su interior no nos sorprenderá, salvo por su austeridad y escasez de componentes.