El Tata Nano, que se trató de vender como una auténtica revolución en el mundo del automóvil, por su escaso precio, pequeño tamaño, su manejabilidad y mantenimiento reducido, se ha estrellado. El Nano no levanta cabeza. Vamos a tratar de explicar cuáles son las causas y qué está haciendo la firma india para tratar de solventar los problemas.
Ríos de tinta han corrido ya sobre este pequeño automóvil, un vehículo diseñado para ser líder de ventas y del que durante el pasado mes de noviembre se vendieron únicamente 509 unidades, un 85% menos que en el mismo mes del pasado año. A la penosa red de distribución hay que añadirle que el Tata Nano literalmente arde por iniciativa propia (se conocen al menos seis casos en los que el coche arde sin motivo aparente).

Para tratar de frenar la caída en picado de ventas del Nano, Tata Motors ha anunciado que ofrecerá el 90% de la financiación de los préstamos para los compradores que quieran adquirir el pequeño vehículo en su país de origen, la India.
Los responsables de marketing de Tata, tras intentarlo todo, incluido el plan en el que se cambiaba una moto por un Nano, piensan que la financiación del 90% del préstamo, obtenida en tan sólo 48 horas, puede ser la clave que ayude a aumentar las ventas. Según ellos, el déficit de noviembre se debe a las grandes dificultades que están teniendo los compradores para acceder a un crédito y poder comprar de esta forma el pequeño vehículo.
Esta oferta de financiación se complementa con la extensión de la garantía a cuatro años del coche, además de una opción para suscribir un contrato de mantenimiento por 99 rupias (aproximadamente 1,5 euros) al mes.
Tata siempre puede recurrir a ofertas mucho más agresivas como un 2 x 1 ó regalar un crucero con la compra del Nano…Se admiten propuestas.
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