votos
Yamaha V-Max 1700, exagerada
Acostumbrados a ver las Yamahas como motos más deportivas, la empresa nipona nos presenta algo totalmente diferente, la V Max 1700. La moto que hoy os traemos a nuestro blog del motor es una Yamaha atípica, concebida para unos pocos, en la V Max todo es grande.

Todo en ella ha crecido respecto a su predecesora la V Max 1200, sin embargo mantiene esa estética agresiva y muy moderna que la da una personalidad única. El bastidor fabricado en aluminio termina en una horquilla sobredimensionada en la parte delantera y en un monoamortiguador en la parte trasera que son los encargados de gobernar las suspensiones de este monstruo.
En el bastidor descansa un motor de cuatro cilindros colocados en V de 1.679 CC con refrigeración líquida e inyección que desarrolla 200 CV de potencia a 9.000 revoluciones por minuto gestionados por un cambio manual de cinco velocidades y transmisión final por cardán.
Como podéis ver en el video la aceleración de esta Yamaha es bestial, el motor empuja muy fuerte desde el ralentí y la puede propulsar hasta alcanzar más de 270 Km. /h, sin embargo, la marca nipona a autolimitado la velocidad de esta máquina a 230 Km. /h. Para detenerla Yamaha ha pensado en unos discos de freno lobulados con pinzas de seis pistones de anclaje radial y ABS colocados en unas llantas de aleación de 18 pulgadas.
El ¿por qué? de titular el post con la palabra “exagerada” viene no sólo por sus 200 CV y 1.679 CC, además esta Yamaha pesa la muy respetable cantidad de 300 kilos, recorre un kilómetro en poco más de 20 segundos, gasta 8,8 litros cada 100 kilómetros, su neumático trasero tiene unas dimensiones de 200/50 ZR 18 y cuesta la friolera de 20.000 euros.
Un dato a tener en cuenta a la hora de decidirse por esta moto, su depósito alberga como máximo 15 litros de combustible, si el consumo medio homologado son 8,8 litros y te gusta acelerar no llegas a 100 kilómetros sin que se te encienda el testigo de la reserva. El puesto de conducción es cómodo y amplio, no así el del copiloto que se queda algo escaso. Su cuadro de mandos combina la información digital de la consola central con la analógica del reloj situado en un plano superior.
Manejar esta moto no es fácil, no tanto por su excelente comportamiento, si no por su elevado peso y dimensiones.



















































