Hoy presentamos en nuestro blog del motor el coche que conducirá el hijo de Nani Roma en el Dakar del año 2025, se trata del Mitsubishi MMR25.

El pasado año en los Angeles se celebró su famoso Salón del Automóvil y uno de los platos fuertes del mismo fue su concurso de diseño, el cual fue bautizado como “Motor Sports 2025 Desing Challenge”, la propuesta de los diseñadores de la marca japonesa fue el MMR25.
Este vehículo rompe con todo lo visto hasta ahora, introduce unas increíbles ruedas todo terreno (nunca mejor dicho) omnidireccionales, impulsadas cada una por 8 motores independientes, es decir una tracción 8 x 4. Las 8 ruedas van unidas a una especie de eje central, siendo independientes y desmontables.
Esto proporciona al vehículo una direccionalidad jamás vista en un coche de carreras, podría circular de lado, con lo cual evitaría todo tipo de derrapes o, en las trazadas, apuntar el morro fuera de la curva antes de llegar al vértice de la misma.
Otro aspecto cuidado al máximo por los diseñadores es la aerodinámica, el piloto dispondría de una aleta central cuya posición podría variar a su conveniencia gracias a un sistema neumático, los spoilers frontal y trasero también serian móviles y la suspensión variaría en altura para adaptar el vehículo a cualquier tipo de terreno, incluido el hielo, ya que podrían salir tachuelas de sus neumáticos.
Su propulsión se basaría en un sistema de baterías ubicado estratégicamente para bajar el centro de gravedad del vehículo haciéndolo más estable y que si a esto le sumamos el ligerísimo pero resistente chasis fabricado a base de nano fibras, le permitirían alcanzar la sorprendente autonomía de 1.600 Kilómetros.
En la cabina no hay parabrisas, el piloto ve el exterior por un sistema de cámaras que le proporcionan una visión de 360 grados, con lo que no existen los puntos negros.
Solo quedan 16 años para comprobar si este artilugio verá la luz.