Análisis de la Triumph Bonneville 2009

Por admin3 min de lectura

Hoy os traemos a nuestro blog de motor una de esas motocicletas por las que el tiempo no pasa, nacida en 1959 dentro de una sociedad en continuo cambio y con aires revolucionarios, fue adoptada como estandarte por los roclers británicos convirtiéndose en un mito que ha perdurado a lo largo de los años.

triumph_bonneville_by_exfordy1

Su nombre le viene de un record de velocidad que se batió en el lago salado de Boneville Salt Flats en Utah (EEUU) y desde que vio la luz ha ido evolucionando con ligeros retoques que la han permitido llegar a su 50 aniversario con un aspecto inmejorable.

La Bonneville del 2009 mejora su estética con unas llantas de aleación ligera de 17 pulgadas con siete radios y una línea que recuerda a los 70s. Si a esto le unimos unos guardabarros más cortos,  Triumph ha conseguido rebajar su peso en 8 kilos. La altura respecto al suelo de su asiento es de tan sólo 740 mm.

El motor de la Triumph Bonneville es el clásico DOHC refrigerado por aire, con dos cilindros colocados en paralelo y una cilindrada de 865 cc. Este propulsor entrega una potencia de 67 CV a 7.500 revoluciones por minuto con un par máximo de 69 Nm a 5.800 revoluciones por minuto. Vale la pena recordar que este moto no está pensada para correr, sólo para disfrutar de la carretera y por supuesto para enseñarla.

Su sistema de alimentación es de inyección secuencial multipunto. Asociado al motor va un cambio de 5 velocidades.

El chasis es tubular y está fabricado en acero, anclados a sus llantas de aleación ligera van un neumático 110/70 R17 en la rueda delantera y en la trasera un 130/80 R17, la suspensión delantera está formada por horquillas de 41 mm y la trasera por un doble amortiguador de muelle cromado. Los discos de freno de dos pinzas tienen un diámetro de 310 mm en la rueda delantera por 255 mm del de la rueda trasera. Todo el conjunto pesa 200 Kilos con el depósito de combustible vacío, si decidimos llenarle su capacidad es de 16 litros.

Las versiones que lanza al mercado Triumph son: la estándar en colores blanco o negro, la SE con una serie de novedades estéticas como las tapas del motor en aleación pulida, adornos cromados en el depósito y la posibilidad de elegir entre un azul bitono o el color blanco. El modelo T100 se mantiene fiel a la estética de los 60. El precio de la más básica alcanza los 8.895 euros.

Imagen

Artículos relacionados

Escrito por
admin

Equipo editorial de Cosas de Motor.