Cualquiera que haya entrado a mirar un coche sabe reconocer esa sensación difusa de los primeros treinta segundos. Antes de fijarse en el precio, antes incluso de acercarse a un vehículo concreto, el visitante ya se ha formado una opinión del sitio. Un suelo con marcas de neumático, una huella de dedos en la luna …

