Este superdeportito americano con más de treinta años de historia se renueva, sin abandonar del todo su clásico diseño incluye toques más modernos. Ya a la venta en Estados Unidos no llegará a Europa hasta el año que viene.

La quinta generación del Camaro dispone de dos motorizaciones, ambas con tracción trasera.
El de menor potencia monta un seis cilindros en V con 3.600 cc de inyección directa con apertura de válvulas variable, que entrega 330 CV y un par de 370 Nm a 5.200 vueltas. Asociada al motor puede ir una transmisión manual de seis velocidades o bien una automática.
La versión SS de mayor potencia monta un ocho cilindros en V de 6.200 cc, que entrega 422 CV, con un par de 553 Nm a 5.000 vueltas. Incorpora un sistema de gestión activa del combustible que mejora el consumo. Asociada a él va una transmisión manual de seis relaciones.
La excelente estabilidad de este Chevrolet gestionada por un control de estabilidad “Stabilitrack”, además del control de tracción y un sistema de frenos de disco en las cuatro ruedas.La dirección asistida es de gestión variable que aumenta la sensación de conducción del vehículo.
La seguridad de los ocupantes se ha confiado a una serie de Airbags, incluyendo laterales y de cortina.
Su estética se mantiene fiel a sus inicios, eje delantero muy adelantado, interminable capó y una parte trasera muy corta. Su frontal en V y las branquias traseras completan su diseño retro.
Acabados cromados, relojes redondos y ese panel central lleno de indicadores nos recuerdan al Camaro del 69.
Las nuevas tecnologías también tienen su sitio en este deportivo, desde Bluetooth para el teléfono, un espectacular equipo de sonido firmado por Boston Acoustics, conexión USB, asistencia al aparcamiento mediante ultrasonidos, hasta un sistema de arranque remoto.
A la espera de saber lo que vale, nos conformaremos con ver las fotos de su presentación.