Este SUV es el más caro y lujoso de los vehículos que fabrica la marca japonesa. Su precio es de 77.000 euros, pero los niveles de acabado, seguridad y confort le convierten en un coche «barato». Os presentamos en nuestro blog dedicado al motor el Infiniti FX50 V8, dura competencia para los Porsche Cayenne, Mercedes serie M, Range Rover y BMW X5.

Infiniti ha dotado al FX50 de un motor de 8 cilindros en V, con 4 válvulas por cilindro, 5.000 cc, que desarrolla una potencia de 390 CV. Asociada al motor va una caja de cambios automática de siete relaciones, con la posibilidad de seleccionarlas manualmente mediante unas levas situadas en el volante. El conjunto permite alcanzar una velocidad máxima de 250 Km. /h autolimitada electrónicamente y una aceleración de 0 a 100 Km. / h en menos de seis segundos. Su consumo en un circuito mixto alcanza los 13 litros de combustible cada 100 kilómetros.
Su lujoso equipamiento incluye un sistema de sonido Bose diseñado específicamente para este vehículo, sistema de acceso y arranque sin llave, grupos ópticos bixenón con iluminación adaptativa, sensores de lluvia, techo solar, climatizador bizonal y asientos regulables eléctricamente ventilados y calefactados.
El Infiniti FX50 V8 está dotado de elementos de seguridad como reposacabezas activos, sistema de control de la presión de los neumáticos, sistema de posicionamiento automático durante la conducción (si se modifica la posición del asiento se recolocan automáticamente volante y espejos para adecuarles a esa nueva posición), sistema de cámaras que ayuda a reducir los puntos ciegos en las maniobras de aparcamiento ofreciéndonos imágenes de lo que rodea al vehículo en la pantalla central situada en el salpicadero.
Cuenta también con un programador de velocidad activo que mediante un láser es capaz de mantener la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede, sistema de tracción a las cuatro ruedas conectable de forma automática, dirección en las cuatro ruedas, suspensión variable mediante amortiguadores especiales controlados electrónicamente que ajustan su dureza en función de las condiciones del camino con dos posiciones a elección del conductor «Auto» y «Sport».
A sus llantas de 21 pulgadas, las más grandes montadas en un vehículo de estas características, van anclados unos neumáticos de 265/45, más pensados en el asfalto que para otro tipo de superficies.
El FX50 está bañado en una pintura especial denominada «Scratch Shield» capaz de reparar por sí misma pequeños arañazos. La combinación de resina y laca de la pintura aumenta su flexibilidad y cuando queda expuesta al calor se expande reparando pequeños arañazos.
Estamos pues ante un SUV de auténtico lujo con un nivel de equipamiento espectacular y en el que no se ha dejado el más mínimo detalle al azar.


