Es la imagen del pasado Gran Premio de Fórmula 1 en Canadá, el espectacular accidente del polaco Robert Kubica al rozar su BMW con el Toyota de Jarno Trulli e irse contra el muro. Sin embargo, no fue la única situación de riesgo, nada más empezar la carrera, Fernando Alonso intentó un maniobra temeraria sobre Hamilton por el exterior de una curva y terminó cruzando la hierba del circuito, a punto de colisionar con su compañero de equipo y con Nick Heifeld.
El gran beneficiado de la jornada del pasado domingo fue sin duda Lewis Hamilton, demostrando una entereza y frialdad que nada tienen que ver con un debutante.
Mantuvo el liderato del la prueba desde que partió de su «Pole Position» al inicio, hasta que ondearon la bandera de cuadros en la última recta. Hamilton vuelve a liderar el mundial con 8 puntos de ventaja sobre Alonso, y sembrando dudas en la afición española, e incluso en el propio piloto asturiano, respecto al respaldo que tiene o no el bicampeón del mundo en su escudería.
La carrera nos deja con McLaren Mercedes más lider en constructores, con 20 puntos de diferencia sobre Ferrari, la decepcionante actuación de los pilotos de la escudería italiana, el inusual séptimo puesto de Alonso, siendo superado incluso por Takuma Sato en la última vuelta, y la decadencia definitiva de la escudería Toyota, no están a la altura del campeonato de Fórmula1.