
Cada año, un jurado compuesto por 58 periodistas del motor de 22 países diferentes, otorga un premio al mejor coche puesto en venta en Europa en los doce meses anteriores a la elección del ganador.
Se trata de un premio, llamado “el coche del año”, organizado por un grupo de siete publicaciones punteras en Europa: Auto(Italia), Autocar (Gran Bretaña), Autopista (España), Auto Visie (Holanda), L’Automobile Magazine (Francia), Stern (Alemania) y Vi Bilagare (Suecia), en el que se mira tanto el diseño, como la seguridad, adaptabilidad, accesorios del vehículo y las novedades que propone.
Este año, el ganador ha sido el Ford S-Max, el primer modelo que introduce elementos del nuevo diseño de Ford denominado “Kitenic Design” (energía en movimiento) y una amplia gama de nuevas tecnologías en materia de seguridad activa que ofrecen altos niveles de control de conducción para los clientes de Ford. De hecho, en cuanto a seguridad, el Ford S-Max ha conseguido la máxima puntuación, 5 estrellas.
La victoria de este sensacional coche dinámico y versátil que se conduce como un deportivo, representa la quinta victoria de Ford en el concurso (su última victoria fue en 1999 con el Ford Focus).
El triunfo del Ford S-Max, es aún mayor, si pensamos que tuvo que enfrentarse a otros 41 coches de la talla del Citroen C4 Picasso, el Fiat Grande Punto, el Opel Corsa o el Peugeot 207.