
La Fórmula 1 es una batalla constante, si el rival mejora tus marcas preparas una evolución nueva para el siguente circuito, si negocia con Prodrive para tener un equipo B el año que viene, tu negocias con Toro Rosso para ampliar relaciones y hacerlo tu filial el mismo año, todo gira en torno a no perder posiciones.
Eso es lo que está haciendo Ferrari exactamente ante el inminente acuerdo entre el jefe de McLaren, Ron Dennis, y David Richards, propietario de Prodrive, para que la escudería reciba motores y chásis del equipo británico.
‘Il Caballino Rampante’ está ultimando los detalles del acuerdo con Toro Rosso, equipo cliente y casi filial, con sede en Italia, que pasaría de ser el ‘Team B’ de los Red Bull, a serlo de los italianos, de quienes reciben esta temporada los motores. El acuerdo daría el cincuenta por ciento a los de Maranello, a través de su antiguo piloto Gerhard Berger, mientras que la otra mitad del accionariado permanecería en manos de Dietrich Mateschitz, dueño de Red Bull.
En el 2008 el nuevo reglamento permitirá suministrar motores y chásis a otas escuderías, las partes más importantes de los monoplazas, y serán los bólidos de Toro Rosso, afincados en las instalaciones de Minardi, los beneficiarios del trabajo de Ferrari.