El próximo mes de Septiembre llegará a nuestro país la quinta generación del Polo, construido bajo la base del Seat Ibiza y con una estética que recuerda al Golf VI, es algo más grande que la versión anterior.

A la hora de su comercialización dispondremos de siete motorizaciones, cuatro de gasolina y tres diesel, todas irán acopladas a una caja de cambios de cinco o seis velocidades, dependiendo del modelo.
De los modelos de gasolina, dos montarán motores con tres cilindros que rendirán 60 y 69 CV con un cubicaje de 1200 cc y los otros dos dispondrán de cuatro cilindros y sus potencias varían de los 86 CV y 1400 cc de uno a los 105 CV y 1200 cc del TSI.
Este último ofrece un motor con tecnología de compresión volumétrica que reduce drásticamente el consumo, dejándolo según VolsWagen en solo 5.5 litros cada 100 Km.
Por su parte los diesel ofrecen potencias de 75, 90 y 105 CV, todos ellos disponen de cuatro cilindros, de turbocompresor y de inyección directa.

VolsWagen anuncia un modelo especial el Bluemotion con un ciclo mixto de consumo de 3.3 litros a los 100 Km. y unas emisiones de CO 2 de 87 gr/Km.
Su incremento de tamaño repercute en su maletero, que cuenta ahora con 10 litros más que su predecesor alcanzando los 280 litros y gana en practicidad, gracias a un doble fondo, así como ganchos y fijaciones para un mejor traslado del equipaje.
Aunque la lista de equipamiento esta en fase de estudio, VolsWagen asegura que el nuevo POLO contará en todas sus versiones con el control de estabilidad de serie, así como gran número de elementos de seguridad (Airbag, reposacabezas activos, anclajes ISOFIX para sillas infantiles, etc.) y un asistente de arranque en pendientes.
Los extras que ofrecerá la marca van desde faros bi-xenón, luz de conducción diurna, airbags de cortina, navegador, teléfono integrado, luces traseras tipo led, hasta un techo corredizo panorámico de amplia apertura.
La intención de la marca alemana es de fabricar íntegramente dicho modelo en la fábrica que tienen en Navarra