En septiembre llegará a los concesionarios de nuestro país el Mini más grande de la familia, el nuevo Countryman. Con sus más de cuatro metros de largo, 1,8 de ancho y 1,56 de alto, este modelo apuesta por el concepto crossover sin renunciar a la conocida estética Mini.

La firma ha dado a conocer los precios definitivos del modelo para nuestro país:
Mini One Countryman: 20.800 euros.
Mini One D Countryman: 22.200 euros.
Mini Cooper Countryman: 23.700 euros.
Mini Cooper D Countryman: 25.000 euros.
Mini Cooper D Countryman All: 27.800 euros.
Mini Cooper S Countryman: 28.950 euros.
Mini Cooper S Countryman All: 30.700 euros.
La principal novedad de este modelo reside en sus dos puertas laterales que permiten un acceso cómodo a dos adultos, aunque los cambios estéticos también se pueden apreciar en el techo, los pilotos más voluminosos y unos grupos ópticos que abandonan la tradicional forma redondeada de los Mini. Un raíl recorre todo el habitáculo y sobre el podemos colocar y conectar diferentes dispositivos. Para las plazas traseras podemos optar por una banqueta o dos asientos individuales, en ambos casos de fácil desplazamiento y con un buen espacio para las piernas.
La oferta de lanzamiento contempla cinco motorizaciones distintas, tres movidas por gasolina y dos diésel. La más sencilla tiene 98 CV de potencia y un desplazamiento de 1.600 cc. (Mini One), en el caso del Cooper la potencia se incrementa hasta los 122 CV y la cilindrada se mantiene. El tope de gama es el Cooper S con una potencia de 184 CV es capaz de alcanzar una velocidad punta de 215 Km. /h. De los dos propulsores diésel (90 y 112 CV) destacamos sus consumos que rondan los 4,3 litros cada 100 kilómetros.
Todas las versiones menos el One D pueden montar un cambio automático de seis marchas y cuentan con el indicador de marcha recomendada y la función Start & Stop que ayudan a reducir el consumo de combustible. Sólo el Cooper S y el Cooper D podrán montar la tracción total capaz de mandar el 100% de la fuerza del motor al tren delantero si rodamos por buen firme o repartir al 50% la fuerza entre los dos ejes si el terreno es más exigente.


