A pesar de los problemas de financiación sufridos con el Karma, su primer modelo de producción, Fisker sigue adelante y acaba de presentar su segunda creación, el nuevo Fisker Surf. El fabricante americano toma como base el Karma y se inspira en el impresionante Ferrari FF.

Fisker Automotive, fundada en 2007 por el diseñador Henrik Fisker y Bernard Koehler, ha desplazado al recientemente celebrado Salón del Automóvil de Frankfurt sus dos modelos para intentar abrir mercados. El Karma es una berlina eléctrica de gran tamaño, mientras que el nuevo Surf es un vehículo también movido por energía eléctrica, de aspecto deportivo y carrocería familiar.
Fisker espera poder iniciar su comercialización en el transcurso de 2013, pero las fechas dadas habitualmente por la firma californiana no son muy de fiar ya que no es sencillo salir adelante como constructor independiente.

El peso del Surf llegará a los 2.500 kilos con las baterías incluidas, por lo que el constructor americano ha optado por colocar dos motores eléctricos en el eje trasero que suman entre los dos 403 CV de potencia y uno movido por gasolina (muy probablemente de origen BMW) con un desplazamiento de dos litros y 240 CV, que actuará como generador para la pareja de eléctricos.

Este híbrido de rango extendido será capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, cifra que se reducirá a 5,9 segundos si se activa la función sport.
Las baterías de iones de litio tienen una capacidad de 20 kWh y pueden ser completamente recargadas en unas 6 horas utilizando una toma de corriente de 220 voltios ó 14 horas si la toma es de de 110 voltios. El Fisker Surf homologa un consumo de sólo 2,4 litros cada 100 kilómetros, algo que situará su nivel de emisiones contaminantes muy bajo.

El concept presentado en Frankfurt montaba unas enormes llantas de 22 pulgadas y en su interior, con una configuración de 2+2 plazas, se unían los materiales de más alta calidad con lo último en tecnología.
Imágenes Fisker Automotive.


