Ejercicio de diseño de la mítica empresa norteamericana Cadillac. El Converj es una visión muy moderna de los actuales coupés. Hoy en nuestro blog dedicado al motor os presentamos la tendencia que seguirán los deportivos en Estados Unidos en un futuro no muy lejano.

De líneas agresivas y muy deportivas el Converj de Cadillac tiene un coeficiente aerodinámico muy bajo. Los neumáticos de perfil bajo anclados en unas espectaculares llantas de aleación de 21 pulgadas en el tren delantero y 22 pulgadas en el trasero ofrecen un escaso rozamiento con el suelo gracias a su nuevo dibujo, además las llantas evitan el flujo del aire hacia los laterales lo que da estabilidad y agarre al coche. Los espejos retrovisores han sido sustituidos por unas cámaras de televisión que reflejan su imagen en una pantalla situada en el habitáculo, de esta forma se evita la resistencia al aire que proboca la presencia de los mismos. La parrilla central dispone de unas grandes entradas de aire que aseguran una correcta ventilación del motor.

El techo de este Cadillac es de cristal y en él van montadas unas placas solares que sirven como alimentadores para las luces interiores, el sistema de sonido y las pantallas, evitando un consumo excesivo de las baterías principales y aumentando así la autonomía del vehículo.
El Converj dispone de la tecnología LED para su iluminación interior, el cuadro de instrumentos y los grupos ópticos tanto delanteros como traseros.

En su interior la más avanzada tecnología se da cita, gracias una pantalla táctil desde la que se controla el navegador, el sistema de sonido, climatizador y distintas informaciones sobre el funcionamiento del vehículo.
El equipo propulsor del Cadillac Converj está compuesto por un motor eléctrico que genera 120 kWh (unos 160 CV) de potencia alimentado por unas baterías de iones de litio de 220 celdas y un pequeño motor Flex Fuel que se usa como generador de electricidad en casos de necesidad (cuando se agotan las baterías) y aumenta considerablemente la autonomía de este Concept. La recarga de baterías se realiza a través de la red eléctrica y lleva unas tres horas de tiempo permitiendo una autonomía de 65 kilómetros sin lanzar ninguna emisión contaminante a la atmósfera y con una velocidad máxima de 160 Km./h.

Como viene siendo costumbre en este tipo de coches eléctricos el sistema de frenado también es utilizado como generador de energía. El confort en marcha está garantizado gracias a su suspensión que utiliza el sistema Magnetic Ride Control.
Un concepto de vehículo deportivo y ecológico del que veremos si deriva en un coche de producción en serie.


