La firma de vehículos de lujo Lexus (división de lujo de Toyota), ha preparado dos unidades de su modelo LFA para la alta competición. De esta forma, la marca nipona, pretende demostrar la fiabilidad, manejo y velocidad de una de sus creaciones más exclusivas.

Las ya de por si generosas dimensiones del LFA de calle (4,5 metros de largo, 1,9 de ancho y 1,22 metros de alto) se vean aumentadas por la incorporación de un espectacular kit aerodinámico que permitirá al deportivo volar sobre el asfalto sin despegar del mismo. De toda la carga aerodinámica que monta destacaremos el espectacular alerón trasero y un difusor propio de un Fórmula 1. Para lograr un peso total muy reducido, Lexus ha fabricado la carrocería del LFA en plástico reforzado con fibra de carbono.

Bajo su capó late un V10 montado a mano por un sólo ingeniero que firma su obra al finalizar el ensamblaje. Este propulsor tiene un desplazamiento de 4.805 cc. y alcanza un pico de potencia a 8.700 vueltas de 560 CV con un par máximo de 480 Nm a partir de 7.000 revoluciones por minuto. El cambio es de tipo manual robotizado ASG de seis marchas y está gobernado por un juego de levas situadas en el volante. El conjunto permite al LFA pasar de 0 a 100 en algo más de tres segundos y una velocidad máxima superior a 320 Km. /h.

El debut de este superdeportivo en la alta competición lo podrán seguir los aficionados que se desplazen al circuito alemán de Nurburgring para asistir a las 24 horas que llevan su nombre el próximo 13 de Mayo. El equipo encargado de competir con el vehículo japonés es el Gazoo Racing que ha formado un grupo de siete pilotos; cuatro japoneses y tres alemanes.
Cada uno de los LFA de competición está valorado en más de 375.000 dólares y Lexus espera que su participación en eventos deportivos ayude aún más a aumentar la fama de este maravilloso deportivo.
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