El Patrol original de Nissan se convirtió en poco tiempo en un referente para los auténticos amantes del todoterreno, además de eficacia en todos los terrenos unía comodidad y estética. La nueva gama presentada por Nissan ha optado por seguir el camino de los vehículos más duros, justo ahora que los gustos de los usuarios tienden a 4 X 4 más cómodos, elegantes y que se manejen mejor por las carreteras que por los terrenos difíciles.

En este blog del motor analizamos un modelo de todoterreno que se ha quedado bastante desfasado respecto a la competencia. El Patrol de Nissan es un coche pesado (por encima de las dos toneladas), su chasis consta de largueros y travesaños, incluye ejes rígidos en los dos trenes y su tracción total conectable carece de diferencial central.

Y es que, el Nissan Patrol está pensado para el campo, todo en él está diseñado para ofrecer la máxima robustez, aunque para ello haya que sacrificar su comportamiento en terrenos menos duros como el asfalto
Su propulsor diésel de 2.953 c.c. con cuatro cilindros y 16 válvulas, es capaz de entregar 160 CV. Potencia que resulta algo justa para mover con soltura, los 2.070 kilos de peso y los casi cuatro metros y medio que mide este vehículo, por carretera. Sus prestaciones no son para tirar cohetes, ya que la velocidad máxima es de 160 Km. /h, pasa de 0 a 100 Km. /h en más de 15 segundos y su consumo medio roza los 11 litros por cada cien kilómetros, pero conviene no olvidar para lo que está fabricado el Patrol.

En su hábitat, el campo, es donde muestra todas sus cualidades, sus suspensiones disfrutan de unos generosos recorridos y posee un sistema que permite desconectar la estabilizadora trasera para ampliar todavía más el movimiento vertical del eje trasero. Su inconveniente en este terreno sigue siendo el peso.
Su generoso habitáculo está bien rematado y cuenta con equipamiento muy completo. El precio de uno de estos vehículos asciende a 35.800 euros.
Imágenes sujetas a licencia CC
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