La marca francesa incorpora el motor diésel más potente de su historia a sus dos buques insignias el C5 y la berlina de lujo C6. Hoy en nuestro blog dedicado al motor os contaremos alguna de las bondades de este nuevo propulsor.

El C5 recientemente elegido «Coche del Año 2009» en nuestro país se caracteriza por un diseño dinámico, atractivo y muy distinguido. Un coche que invita a conducir, con un habitáculo amplio, con excelentes acabados y muy bien insonorizado. Sus excelentes suspensiones unidas a este nuevo y potente motor harán las delicias del consumidor más exigente.
Por otra parte, el C6, sustituto natural del mítico Tiburón de los años 50, un coche cargado de estilo y de tecnología, que cuenta con los últimos adelantos en sistemas de seguridad, con un alto grado de confort y unas elevadas prestaciones que sin duda se verán mejoradas con la inclusión de este nuevo motor.
El nuevo motor diésel dispone de seis cilindros dispuestos en V, una cilindrada de 3.000 centímetros cúbicos, un nuevo sistema de inyección directa «common-rail» de tercera generación, unas nuevas cámaras de combustión y es capaz de entregar 240 CV de potencia. La sobrealimentación del mismo se encuentra garantizada por dos turbocompresores de geometría variable, además dispone de un sistema de recirculación de los gases de escape y otro de recuperación de la energía en frenadas.
La potencia del nuevo HDI es un 17% mayor que la que ofrecía la anterior generación de V6 y su par máximo alcanza los 450 Nm a 1.600 revoluciones por minuto. Asociado a él va un cambio automático de seis velocidades y reduce el consumo en un circuito mixto a tan sólo 7,4 litros cada 100 kilómetros con un nivel de emisiones contaminantes de 195 gramos de CO2 por kilómetro en ambos modelos C5 y C6.
El V6 HDI 240 CV es en definitiva un motor que mejora sustancialmente el grado de confort de la conducción con un nivel de ruidos bajo, un incremento en las prestaciones y una reducción de consumo y emisiones nocivas sobre el 12 ó 15 %.
Imagen Citroen C5


