BMW renueva su todocamino de alta gama con ligeros retoques estéticos, más equipamiento y una nueva gama de motores que mejoran su comportamiento en carretera y cuidan más el bolsillo de su propietario.

Por fuera le distinguiremos por sus nuevos paragolpes, grupos ópticos y pilotos traseros. BMW ofrece su X5 en versiones de cinco y siete plazas, estas últimas dispondrán de una tercera fila de asientos totalmente escamoteable. El nuevo modelo crece sólo 3 mm a lo largo (4,857 metros) y 10 mm de alto (1,776 metros), manteniendo su anchura en unos más que respetables 1,993 metros. Su maletero cuenta con una capacidad de carga equivalente a 200 litros si monta las tres filas de asientos, 620 litros si se configura el coche para cinco plazas y hasta 1.750 litros si abatimos las dos filas de asientos traseras.
La nueva gama de motores está compuesta por dos versiones de gasolina de 408 y 306 CV, denominadas xDrive50i y xDrive35i, con desplazamientos de 4,4 litros y 3 litros respectivamente; y otras dos diésel, ambas de 3 litros, con 245 y 306 CV, llamadas xDrive30d y xDrive40d respectivamente. Todos los propulsores llevan asociado un cambio automático de ocho relaciones con convertidor de par hidráulico. Además, BMW incluye en sus nuevos X5 el sistema EfficientDynamics que reduce las cifras de consumo gracias a unos neumáticos de baja rodadura, mejoras aerodinámicas y una relación de marchas óptima.
El nuevo X5 cuenta con una amplísima cantidad de elementos opcionales con los que conseguir una personalización total del vehículo. La lista incluye diferentes elementos de seguridad de última generación como programador de velocidad activo, alerta de cambio involuntario de carril o un dispositivo automático para cambiar las luces de largas a cortas. En cuanto al confort, podemos incluir un climatizador independiente para cuatro zonas, asientos con calefacción y ventilación, portón trasero con apertura y cierre eléctricos o un equipo de entretenimiento multimedia para las plazas traseras.
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