El fabricante de automóviles japonés Subaru ha desarrollado recientemente una nueva transmisión que montará en su modelo Outback 2.5 i. Esta nueva caja de cambios, denominada Lineartronic, es automática, y ayuda a mejorar la dinámica del coche y al ahorro de combustible. En este blog del motor os desvelamos como dicho cambio, más rápido y eficaz, contribuye para que el todoterreno de la marca nipona mejore sus prestaciones.

El cambio Lineartronic de Subaru es de variador continuo (automático) y a su vez dispone de convertidor de par. Se convierte, de esta manera, en la primera transmisión montada longitudinalmente de cadena de variabilidad constante y que va acoplada a la tracción a las cuatro ruedas. Las ventajas de este nuevo dispositivo son varias: unos consumos más contenidos (8,4 litros de media por cada 100 kilómetros recorridos, 0,3 litros menos que la versión 4AT), un aumento de la autonomía del coche y una mejora en la emisión de sustancias contaminantes, que ahora se sitúan en los 194 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

Este es un cambio más rápido que los tradicionales, con un tiempo de respuesta inferior a una décima de segundo. Su manejo es suave y lineal, siendo la respuesta del motor muy rápida. Además, es posible accionarlo en modo secuencial gracias a un juego de levas que Subaru ha instalado en el volante de su modelo Outback 2.5 de inyección. Subaru ha confirmado que equipará con este nuevo cambio la versión de su todocamino movida por gas licuado de petróleo.
El Subaru Outback 2.5i equipado con el cambio Lineartronic cuesta 34.850 euros, colocándose esta versión justo por encima de la equipada con motor diésel de 2.000 c.c. (34.350 euros). Completan la familia Outback: el 3.6R (motor gasolina) con un precio de 48.250 euros y el más accesible, también de gasolina, 2.5i con cambio manual de seis relaciones por 32.850 euros.
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