Conducir en un Atasco

Todas las mañanas, cuando nos disponemos a realizar el trayecto desde casa al trabajo, además de la pereza habitual, de madrugar o de seguir una vez más con la rutina diaria de cada día, no hay nada que nos fastidie más que conducir en un atasco. Por eso en nuestro blog de motor queremos explicarte algunas sencillas directrices que te ayudarán a sobrellevar mejor las temidas retenciones.

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carloscarrasco
martes, 27 noviembre, 2007
Conducir en un Atasco

Lo primero que debes tener en cuenta si vas a conducir en un atasco es que tiene lugar cuando la cantidad de vehículos que circulan por una vía sobrepasa su capacidad. En autovías se considera atasco cuando circulan más de 2.000 coches por hora, mientras que en otras carreteras convencionales se producirán retenciones con más de 1.500 vehículos a la hora.

Las causas que nos obligan a conducir en un atasco pueden ser muy diversas: Un semáforo, un accidente en carretera, las condiciones climatológicas… También pueden producirse por aquellos conductores que al observar que se ha producido un accidente, detienen su vehículo para mirar. Se trata de los llamados “mirones”, muy molestos en la carretera porque entorpecen la circulación para satisfacer su propio interés morboso.

Antes de salir con el coche debes tener en cuenta la información de tráfico que te pueden proporcionar muchas emisoras de radio. Así, dependiendo de lo que informen, podrás elegir otro camino alternativo y evitar el suplicio de conducir en un atasco.

Los GPS son también otra buena ayuda para librarnos de las retenciones, pero únicamente si poseen la capacidad de contactar con los datos que maneja la Policía Municipal sobre el estado de las carreteras y si permiten conocer el nivel de retenciones que hay en cada vía.

También nos ayudará a conducir mejor en un atasco el respetar las normas de circulación. Aspectos tan importantes como ceder el paso o evitar “meter el morro”, pueden resultar decisivos. Cuando hace mucho calor es muy importante mantener fresco el vehículo gracias al aire acondicionado y no olvidarnos de beber agua en abundancia.

La paciencia será nuestra mejor compañera si tenemos que conducir en un atasco. Es vital que no perdamos la calma y que no nos dejemos alterar por el estado emocional de otros conductores. La irritabilidad y el mal humor al volante son muy contagiosos y en muchos casos la causa de innumerables accidentes o disputas entre conductores.

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